2ª Muestra Internacional de Cine Judicial

Publicación revista Toma


Alfred Hitchcok recordó en una entrevista el día en que, cuando era niño, su padre lo llevó como castigo ante el alguacil de su pueblo y lo encerró algunas horas en la cárcel local. Al parecer el suceso lo marcó de por vida porque el director sintió fascinación y, a la vez, repulsión por el tema judicial. Para muchos de sus biógrafos su película Falso culpable representa parte de este hecho, pues un hombre es incriminado y encarcelado injustamente.

Esta película es una de las que serán presentadas en la 2ª Muestra Internacional de Cine Judicial, organizada por la Filmoteca de la UNAM en colaboración con el Instituto de Investigaciones Jurisprudenciales y de Promoción y Difusión de la Ética Judicial de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

En esta ocasión, la Muestra dirige su atención a las tragicomedias, ya que tanto en el cine como en el aula judicial todos los días se presentan situaciones que van de la hilaridad al llanto. Curiosamente, el cine mexicano tiene un par de ejemplos en ambos sentidos, el del largometraje y el de expediente, y la Muestra presentará estas películas junto con clásicas de todos los tiempos y, como es costumbre, todas las exhibiciones irán acompañadas de un interesante debate en el que participarán ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, académicos de Italia, Perú, Brasil, España y Colombia, actores y directores.

La Primera muestra abordó el tema de los derechos humanos y en esta edición se profundizará más en la condición humana; de hecho, el género de la tragedia ha estado ligado desde tiempos inmemoriales a la cuestión judicial, como en la Antígona de Sófocles. El cine que ha seguido desarrollando el género, sobre todo para el caso de la justicia, nos presenta mayoritariamente dramas, pero hay también algunas comedias dignas de mirar.

No obstante, es claro que se puede reir de dolor y llorar de alegría; simplemente, pensar que podríamos ser incriminados en cualquier momento, podría hacernos reír o llorar, así como a Joseph K. en El Proceso, en la trama original de Franz Kafka o en la espléndida adaptación de Orson Welles. En fin, cine y justicia en una Muestra que nos mantendrá entretenidos, pero seguramente también nos hará reflexionar del 24 al 28 de abril, en la Sala Julio Bracho del Centro Cultural Universitario.