CIUDAD UNIVERSITARIA. INSTANTÁNEAS FÍLMICAS

Publicación revista Toma

Agosto de 2015


El grito

La creación de la Ciudad Universitaria en la zona sur del Distrito Federal remplazó muchas de las añejas ideas de la comunidad estudiantil observada por el cine. La cinematografía nacional se aventuró por nuevas temáticas que se desprendían de esos flamantes espacios arquitectónicos y por el imaginario social que surgía de las emociones, sentimientos y aspiraciones de esos nuevos estudiantes universitarios en los inicios de la década de los cincuenta. Y no sólo eso, sino que además, Hollywood no pudo escapar a la fascinación del enorme y trascendental diseño visual de la UNAM y aprovechó sus espacios para una serie de tramas descabelladas donde el suspenso, el horror y las deidades prehispánicas tenían como telón de fondo la innegable belleza de CU y su arquitectura: Ansias de matar / A life in the balance (Harry Horney y Rafael Portillo,1955), El escorpión negro / The Black Scorpion (Edward Ludwig, 1957) o El ídolo viviente / The Living Idol (Albert Lewin, 1957).

El cine nacional exhibía a los jóvenes: al rebelde sin causa, al paria descarriado que descendía a los infiernos de la droga, la prostitución y el rock, para salir de ahí arrepentido y aleccionado. Asimismo, descubría a los nuevos estudiantes universitarios en la segunda mitad de los cincuenta, que parecían moverse en locaciones bien definidas: el hogar sacrosanto. La pensión de estudiantes, la fuente de sodas o la cafetería juvenil impensable sin rockolas, ice cream y pista para bailar. Y, en varias ocasiones, la gradería, el exterior y el interior del nuevo Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria, así como los exteriores de sus recintos más representativos: la Rectoría, la Biblioteca Central, las islas, la Alberca Olímpica de CU, la Facultad de Arquitectura, de Medicina y de Filosofía y Letras, así como el Estadio de prácticas y la lateral de la Avenida Insurgentes Sur.

La representación de ese país de ficción que había iniciado con la cimentación de Ciudad Universitaria, creando alrededor de ella todo un set cinematográfico emocional y la construcción de nuevos personajes urbanos: el trabajador y estudiante, el universitario hijo de familia, el huérfano que luchaba por dejar la pobreza convirtiéndose en profesionista. El aspirante a Arquitecto, Médico, Científico, Ingeniero o Abogado que intentaba luchar por un país más justo. Y con ellos, el compositor, el director de orquesta, el atleta, o el jugador de futbol americano y sus guías: ya sea el músico famoso, el entrenador, el pintor célebre, el profesor, el científico, el médico ilustre, o el padre y la madre abnegada que sacrificaban su vida por sus hijos universitarios como: Carlos López Moctezuma en Padre nuestro (Emilio Gómez Muriel, 1953) y Amelia Bence en Siete mujeres (Juan Bustillo Oro, 1953).

Teresa

Algunos niños actores de la época de oro tendrían su pase automático a la UNAM gracias al cine como: Alfonso Mejía, Evita Muñoz Chachita y Freddy Fernández El PIchi. Otras figuras transitarían en los universos de la Ciudad Universitaria sin contradicción alguna como: Adalberto Martínez Resortes, Lilia Prado, Germán Valdés Tin Tan, o Wolf Ruvinskis. Tomarían mayor impulso otros, como: Joaquín Cordero y aparecerían nuevos rostros: los de Tere y Lorena Velázquez, Julio Alemán, Maricruz Oliver, Héctor Godoy, Ana Bertha Lepe, Martha Mijares, Fernando Luján, Alejandro Ciangherotti, Héctor Gómez, René Cardona hijo, Adriana Roel, Juan García Esquivel, Lilia Guízar, Alfonso Arau y Sergio Corona…

…Ello, en una Ciudad Universitaria donde hoy en día continúan replanteándose toda clase de historias que van de Teresa (Alfredo B. Crevenna, 1960), Patsy, mi amor (Manuel Michel, 1968) o El grito. México 1968 (Leobardo López Aretche,1968-1970) a las de El cielo dividido (Julián Hernández, 2006), Tlatelolco, verano del 68 (Carlos Bolado, 2012) o Güeros (Alonso Ruizpalacios, 2014), arropando un abanico de tramas cinematográficas inspiradas en sus paredes, en sus aulas, en sus pasillos, en sus islas y zonas recreativas, en sus murales, en sus trabajadores, profesores y estudiantes, los de ayer y los de hoy: sus ilusiones, sueños, frustraciones y expectativas…

El presente texto es un fragmento arreglado del libro Exterior. Ciudad Universitaria. Toma 1 Se filma escrito por Rafael Aviña y editado por la Filmoteca de la UNAM, elemento a su vez, de una gran Exposición sobre la UNAM como gran locación e imaginario cinematográfico a estrenarse en agosto de este 2015.


Rafael Aviña