El futuro más acá: cine mexicano de ciencia ficción en Amiens

Publicación revista Toma


La nave de los monstruos

En este noviembre, el Festival Internacional de Cine de Amiens presentará un programa dedicado al cine mexicano de ciencia ficción realizado a mediados del siglo pasado. Las películas que conforman el programa1, pueden verse como una lectura de la manera en la que los mexicanos fuimos asumiendo los íconos importados de la sci fi hollywoodense sin perder la propia identidad.

A partir de una idea generada en 1999 por la entonces directora de la Sala de Arte Público Siqueiros, Ítala Schmelz y su equipo de colaboradores, se generó un proyecto de divulgación cultural que pretendía rescatar, catalogar y documentar la filmografía mexicana del género. El proyecto se denominó El futuro más acá, expresión que denota una idea de futuro concebida idiosincráticamente como algo que, si bien viene de fuera, ha sido rediseñado conforme a marcas culturales propias antes de proceder a su inmersión en el imaginario colectivo nacional.

Se trataba no sólo de exhibir un ciclo fílmico más -en alguna medida interesante para cierto público tendiente al cultismo cinematográfico con gusto por lo retro y lo kitsch- sino de tratar de establecer el marco socio – histórico en el cual se realizaron las películas. La búsqueda condujo desde diferentes “mercados de pulgas” donde se hallaron remanentes de stills y fotomontajes, hasta archivos especializados como la Filmoteca de la UNAM -que consiguió negativos e hizo copias nuevas que continúa distribuyendo; también incluyó a la parafernalia –de la que mucho depende este género para conseguir credibilidad a sus historias: vestuarios, escenografías, maquetas y todo tipo de efectos especiales de la era pre-digital.

Santo vs la invasión de los marcianos

Al entrar en crisis la denominada “Época de Oro” a mediados de los 50, el cine mexicano buscó nuevas temáticas con las sostener el negocio, manteniendo su carácter populachero. Bajo esta premisa, intentó productos de inversión mínima en los que la imaginación corriera por cuenta del espectador. Para ello, además de la infiltración de temas exitosos en Hollywood –el thriller fantástico o de terror y la ciencia ficción- como elementos innovadores de la fórmula, mantuvo a tres elementos locales de probada rentabilidad: luchadores, comediantes y bellezas femeninas del momento. En el caso de la ciencia ficción el resultado fue una serie de películas en las que, más que un interés real sobre posibles escenarios futuros, la industria encontró una manera de recontextualizar los tópicos del género –científicos locos, naves espaciales, invasiones alienígenas- como un pretexto para que personajes populares permanecieran en cartelera. Son estos elementos, sincréticamente engarzados, los que constituyen el carácter distintivo del género de la ciencia ficción a la mexicana, en el que los bajísimos estándares de producción y credibilidad terminan por convertirse en involuntario atributo. Un cine que, gracias a una manera sui generis de resolver carencias, se ha vuelto de culto en la actualidad.

Desde su presentación en 2003, El futuro más acá ha itinerado por diferentes ciudades de Europa, Estados Unidos, Medio Oriente y América Latina con gran éxito. Se ha logrado difundir a una considerable audiencia nacional e internacional una parte de la cultura fílmica mexicana que propuso, inadvertidamente o no, una forma de memoriar el futuro y una manera de imaginarlo. Y lo mejor: se descubrió que este imaginario es apreciado y, en no pocas ocasiones, compartido por otras culturas.

1Los títulos que conforman el programa son: El sexo fuerte (Emilio Gómez Muriel, 1945); La momia azteca vs. el robot humano (Rafael Portillo, 1957); La nave de los monstruos (Rogelio A. González, 1959); y Santo vs la invasión de los marcianos (Alfredo B. Crevenna, 1966).


José Manuel García Ortega

Responsable de la Unidad de Acceso de la Filmoteca de la UNAM.

Biólogo egresado de la UNAM, donde labora reseñas y artículos en publicaciones de comunicación de la ciencia, en particular sobre el uso del cine como herramientas para esta forma divulgativa.

Co-organizador de festivales y muestras de audiovisual de ciencia.