El desafío a la estabilidad

Publicación revista Toma


Francois Truffaut

Como si tratara de una flecha certera que da justo en el blanco; a finales de los años cincuenta del siglo pasado, al parecer de forma espontánea y sucediendo de manera simultánea, aparecen los movimientos conocidos como “nuevas olas”. Esto sucede lo mismo en Japón que en Brasil, Inglaterra, Francia o Checoslovaquia, tanto en el cine como en las demás artes.

¿Qué serie de factores se conjuntaron para que esto sucediera? Esta es la parte medular de lo que propone la exposición “El desafío de la estabilidad 1952 - 1967”, con la que el Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la UNAM se adentro en lo sucedido en el ámbito nacional.

La Filmoteca de la UNAM tiene preparados varios ciclos que ayuden a entender los aportes que dieron diferentes autores y los rasgos distintivos de estos movimientos o corrientes estéticas, ya que al exhibir estos filmes en nuestro país, en aquel entonces, estas obras fueron un verdadero caldo de cultivo que sensibilizó a nuestros creadores que supieron asimilar los aspectos más vitales que proponían estas obras, lo cual ayudó a modernizar y a expandir el horizonte expresivo del arte cinematográfico mexicano.

Esto se puede ver claramente en el programa que pasará durante el FICUNAM de este año, el cual está dedicado a las películas que participaron en el Primer Concurso de Cine Experimental, convocado precisamente hace cincuenta años por la sección de técnicos y manuales del Sindicato de Trabajadores de la Producción Cinematográfica. Podemos ver en estos títulos cómo el fermento de estos nuevos cines está presente en esas películas y cómo la revitalización de nuestra cinematografía en los años setenta tiene como indudable antecedente, los logros obtenidos por quienes participaron en este concurso.

El cine norteamericano es y ha sido el factor sobredeterminante en el desarrollo de todas las cinematografías del orbe y si queremos destacar lo sucedido en esta cinematografía durante este periodo, tenemos que resaltar que es precisamente durante estos años que termina lo que se conoce como el cine clásico de Hollywood, marcado por la producción industrial dentro de los grandes estudios y por el surgimiento de un cine independiente.

Jean Luc Godard

Factores económicos como la creciente competencia de la televisión fueron indudablemente el motor que hizo avanzar a esta cinematografía por dos rutas diferentes. Una que buscaba en los formatos panorámicos, terceras dimensiones y en las enormes pantallas presentar un aliciente suficiente para atraer a los espectadores a las salas. La otra tiene que ver más con una renovación de los contenidos, con un cine que buscaba ser un reflejo maduro de los problemas reales que se enfrentaban. Para lograrlo, los cineastas estadounidenses tuvieron que dar una larga y dura batalla que los llevó a superar la histeria anticomunista conocida como cacería de brujas o Macartismo y a lograr la extinción del código Hayes, verdadero corsé moral, que por más de treinta años impidió mostrar una infinidad de problemas que aquejaban a esa sociedad, pero que por un falso pudor era imposible presentar en las pantallas. Es este el sentido del programa que la Filmoteca de la UNAM presentará dedicado a esta cinematografía.

Inglaterra cuenta con una larga y rica tradición de cine realista y uno de los momentos más brillantes de su larga historia fílmica se da a mediados de los años cincuenta, cuando surge el movimiento conocido como “Free Cinema”, primero como el núcleo desde el que se produce una serie de documentales innovadores, seguido unos años después -y coincidiendo con el movimiento de los creadores dramáticos conocidos como los “jóvenes iracundos”- por la producción de una serie de brillantes películas que son ejemplo de un cine que es reflejo fiel de su tiempo: creadores como Lindsay Anderson, Tony Richardson y Karel Reisz estarán presentes en el ciclo dedicado a este importante movimiento.

Indudablemente fue Brasil el primer país de Latinoamérica en el que se gestó un verdadero movimiento que desafió los parámetros establecidos en el cine de la región, nos referimos al “Cinema Nuovo” que con Nelson Pereira, Glauber Rocha, Ruy Guerra y muchos otros creadores impulsó a principio de los sesenta un movimiento muy importante que, desgraciadamente, se vio imposibilitado de seguir evolucionando al llegar los militares al poder en 1964, imponiendo una férrea censura a punta de fusil. Tomás Gutiérrez Alea es, sin duda, el cineasta más importante de esta década en la región, y desarrolla en esta época lo más importante de su muy fructífera carrera fílmica; por ello habrá un programa destinado a presentar las películas que dirigió durante este periodo.

Seguramente el movimiento más conocido y estudiado es el de la “Nouvele Vague” o nueva ola francesa, el cual, al igual que los antes citados, hizo eclosión a fines de los años cincuenta, apropiándose de un medio de expresión que le permitiría a la juventud de ese momento imaginar que un mundo diferente al existente era posible. En la actualidad resulta difícil entender el potencial liberador que tuvieron estas películas y concebir la forma tan grande en que las primeras películas de creadores como Claude Chabrol, Jean Luc Godard, François Truffaut y Eric Rohmer impactaron en las costumbres sexuales y sociales de toda una generación. Es por ello que otro de los programas que presenta la Filmoteca de la UNAM está destinado a presentar una serie de películas de estos autores.


Francisco Ohem Ochoa