Buñuel, desde su intimidad doméstica, a 30 años de su fallecimiento

Publicación revista Toma


Casa Buñuel interior

Contaba Luis Buñuel en su libro de memorias “Mi último suspiro” que su único deseo tras morir era poder salir de la tumba cada diez años para comprar la prensa y volver a leerla bajo tierra.

Cuando uno visita la casa donde el maestro de Calanda residió en la Ciudad de México durante los últimos 30 años de su vida, -ubicada en la cerrada Félix Cuevas 27-, no puede evitar pensar que el 29 de julio se cumplen 30 años de su fallecimiento; acaso, la tercera vez que Don Luis se levante de entre los muertos para ir a comprar periódicos en cualquier esquina del Mundo.

Buñuel residió en esta casa, paralela a la avenida Insurgentes –una de las arterias principales del DF-, y bien comunicada con los Estudios Churubusco -set de muchos de sus filmes mexicanos-, desde 1952 hasta 1983. Se puede afirmar que fue la residencia permanente más importante que tuvo a lo largo de su errante vida, tras pasar su infancia entre Calanda –donde nació en 1900-, Zaragoza y San Sebastián; su juventud entre Madrid y Paris; y tras la Guerra Civil española, en Nueva York y Los Ángeles; hasta su llegada a México en 1946, donde encontraría rápidamente su sitio dentro de la industria cinematográfica local dirigiendo un promedio de dos a tres películas por año a principios de los años cincuenta, cuando mandó construir la casa que habitaría hasta el final de sus días.

Tras su muerte, la casa siguió siendo habitada por su viuda, Jeanne Rucar, hasta mediados de los noventa. En el año 2010 la casa fue adquirida por el Ministerio de Cultura de España y, desde entonces, se ha llevado a cabo una serie de actuaciones destinadas a rescatar sus características y apariencia originales, así como de mejora y acondicionamiento de las instalaciones.

Casa Buñuel exterior

Actualmente se está haciendo un gran esfuerzo por impulsar un centro hispano-mexicano de fomento a la creación cinematográfica, pensado para los artistas e investigadores del cine y las artes audiovisuales. El objetivo es crear un punto de encuentro para profesionales y creadores, con el fin de establecer plataformas de intercambio y foros de reflexión que fomenten la producción, así como la investigación y la difusión del cine iberoamericano.

Por otro lado, la Casa Buñuel también acogerá exposiciones adaptadas a los espacios de la casa, en las que los aspectos más relevantes relacionados con la vida y obra de Luis Buñuel se vean reflejados. Asimismo, servirá para recopilar, promover el estudio, difundir y poner en valor la obra del cineasta aragonés, con especial énfasis en su etapa mexicana y sus relaciones con el contexto cultural del momento.

Del mismo modo, la Casa Buñuel asumirá la vocación de impulsar políticas de promoción y difusión de obras cinematográficas; así como el desarrollo de la formación de profesionales y públicos en el ámbito del audiovisual con diversos cursos y talleres especializados.

Para dar inicio a sus actividades, en colaboración con la Dirección General de Actividades Cinematográficas de la UNAM, la Casa Buñuel ofrecio dos talleres de cine: “Curaduría de cine” con Garbiñe Ortega (programadora de cine, España), y “El cine como espejo” con Jonás Trueba (cineasta, España).


Mario Barro Hernández

Mario Barro Hernández (La Habana [Cuba], 1986). Becario de Gestión Cultural del Ministerio de Asuntos Exteriores español entre 2011 y 2013. Doctorando en Comunicación Audiovisual por la Universidad Complutense de Madrid con una tesis sobre la poética del discurso fílmico dirigida por el catedrático Francisco García García. Actualmente coordinador de Cine, Música, y Artes Escénicas de la Oficina Cultural de la Embajada de España en México.