Algo sobre la comedia en el cine

Publicación revista Toma


Below Zero, El gordo y el flaco

En 1891, el gran inventor norteamericano (se dice que era de origen mexicano) Thomas Alva Edison patenta el Kinetoscopio, e inventa el primer gag1 de la historia del cine, cuando filma a uno de sus obreros, Fred Ott, estornudando. El público que vio la película se echó a reír; así nace la comedia cinematográfica. Posteriormente, los hermanos Lúmiere, en Francia, realizan El regador regado (1895) cuyo gag central (un hombre pisa una manguera bloqueando el paso del agua, la examina, el primer hombre se mueve y el agua sale a toda presión golpeando al segundo en la cara) ha sido un clásico de la comedia desde entonces. Puede decirse que el primer rey de la comedia fue el francés Max Linder, porque crea su alter ego cinematográfico de un pulcro aspirante a caballero, impecablemente vestido, amante de las mujeres y la buena vida, cuya superficial elegancia se veía frustrada por diversas desventuras. En 1905 entró en la compañía Pathé, para la que hizo más de 400 películas, la mayoría de ellos cortometrajes.

La comedia muda americana o slapstick2 depende del aspecto visual -la gesticulación, la pantomima, caídas y persecuciones- y en la interpretación de trucos técnicos. Mack Sennett fue el gran productor de esta época, construye su propia compañía, creando los Keystone Cops, los policías alocados. Sus estrellas cómicas son: Mabel Normand, Chester Conklin, Roscoe “Fatty” Arbuckle, Harry Langdon, Ben Turpin.

En 1914, un joven inglés, Charles Chaplin, con gran experiencia en el music-hall británico, entra en el departamento de vestuario de los estudios de Sennett, coge un bastón, un sombrero hongo y un traje de talla más grande, que había pertenecido al obeso Arbuckle, y le añade un mostacho de pega. Había nacido el personaje de Charlotte. Chaplin se convierte, así, en un ícono que escribien, producie y dirige sus propios cortos, dando paso a sus largometrajes El chico (1921) La quimera de oro (1925), Luces de la ciudad (1931). El productor norteamericano Hal Roach fue una figura enormemente influyente en la comedia del siglo XX, quien forma en 1912 su propia compañía de producción, convirtiéndose en guionista, productor y director. Él lanza a la fama a cómicos grandiosos como Harold Lloyd (The Freshman, Kid Brother, Movie Crazy); Laurel y Hardy (Pardon Us, Sons of the Desert, Babes in Toyland) o al importante realizador Frank Capra (Flight, Rain or Shine, American Madness).

El rey del barrio, Germán Valdés Tin tan

La llegada del sonido en 1927 cambia al cine para siempre. En términos de comedia, esto significaba que, donde una vez había predominado lo visual, ahora lo verbal tenía al menos la misma importancia. Aparecen entonces los hermanos Marx,y el ingenio de Groucho en Sopa de ganso o Una noche en la ópera. Otras estrellas del cine mudo como Buster Keaton y Harold Lloyd no tuvieron tanta suerte, sus evocadoras caras no parecían pertenecer al mundo de las palabras. Fueron rápidamente reemplazados por nuevas sensaciones como las veloces parrafadas de Bob Hope, la cínica sabiduría del irascible W.C. Fields y las insinuaciones sexuales de la lasciva Mae West.

Con respecto a México, la primera comedia muda mexicana, El aniversario del fallecimiento de la suegra de Enhart (1913), de los hermanos Alva, es la única cinta que se ha podido preservar y que debió tener una duración cercana a los treinta minutos. Es interpretada por Enhart y Alegría, cómicos del teatro lírico. Su comicidad se basa en imitar al célebre francés Max Linder. Tiene el mérito de mostrar abundantes escenas callejeras: las vistas de algunos lugares capitalinos del año en curso y de transeúntes casuales que mirando a la cámara resultan más interesantes que la trama misma de la película. Fernando de Fuentes, el padre fundador del cine mexicano, inventa la comedia ranchera con Allá en el rancho grande (1936), con Tito Guizar, Esther Fernández y Carlos López Chaflán, y al mismo tiempo nace la industria cinematográfica mexicana y la época de oro. El cómico más popular, en México, sin duda es Mario Moreno “Cantinflas” que filma Aguila o sol (1937), El signo de la muerte (1940), de Chano Urueta, Ahí está el detalle (1940), de Juan Bustillo Oro. Pero muy probablemente el comediante más completo es Germán Valdés Tin-Tán que actuó, entre otras, en Calabacitas tiernas (1948) y El rey del barrio (1949), ambas del realizador Gilberto Martínez Solares.

La Filmoteca de la UNAM resguarda en su acervo fílmico, una gran cantidad de comedias del cine silente de los hermanos Lúmiere, de George Melies, de Max Linder, de Charles Chaplin, Stan Laurel y Oliver Hardy, Harold Lloyd, Harry Langdon, Ben Turpin y Buster Keaton. La nostalgia de la risa loca se origina en situaciones cómicas que quedaron de modo permanente en la pantalla del celuloide y grabadas en la memoria colectiva, donde el buen humor se convirtió en catarsis de nuestro modo de vida.

1Golpe o situación cómica.

2La comedia slapstick es el caos dentro de un orden artístico. El mundo parece desmoronarse en el film. No es algo que tenga unidad por sí mismo, sino que se pone al servicio de las situaciones y de los gags, conseguidos muchas veces, después de persecuciones, tartazos, encontronazos físicos y siempre con una actitud frenética y dinámica. Los cómicos arriesgaban mucho en cada película, hasta el punto de que algunos de ellos se convirtieron en auténticos equilibristas.


Víctor Manuel Romero Cervantes

Filmoteca de la UNAM